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Partes del sistema digestivo

Las partes del sistema digestivo pueden llegar a estar compuestas de muchas más partes de las que habitualmente se puede creer. Se compone de seis partes.
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Contenidos

¿Cuáles son las partes del sistema digestivo?

El aparato digestivo es un conjunto de órganos que trabajan de manera coordinada y cuya función principal es coger los nutrientes de los alimentos y transformarlos en energía para el correcto funcionamiento del cuerpo, también juegan un papel fundamental en la reparación de tejidos y daños del cuerpo.

El tubo digestivo comprende desde la boca hasta la final expulsión de toxinas y sustancias no aprovechables por el ano.

La boca:

Es el primer órgano oficial del tubo digestivo porque es la puerta de entrada de los alimentos y, con ello, la nutrición. En la boca o cavidad oral se encuentran los dientes, con un contenido más alto en calcio que los propios huesos, son los encargados de cortar y triturar los alimentos que entran con la finalidad de hacerlos más pequeños.

Las glándulas salivares que segregan saliva para lubricar el alimento que va a pasar a la faringe y al esófago y ayudar a descomponerlo mejor gracias a que es el inicio de la llamada digestión química. La lengua, es el músculo encargado de empujar la comida hacia el interior del tubo digestivo para que comience el recorrido de la digestión, nutrición y absorción de nutrientes.

Faringe

Los alimentos cortados y triturados son empujados a la faringe. Es una vía de paso y comprende desde la parte posterior de la nariz hasta el cuello. Es la parte del cuerpo que comúnmente llamamos: garganta.
Se compone de nasofaringe, bucofaringe y laringofaringe.

La primera forma parte del aparato respiratorio y las dos últimas intervienen tanto en el respiratorio como en el sistema digestivo. Son importantes ya que las contracciones musculares ayudan a pasar la comida hacia el esófago.

Esófago

El esófago tiene como función ser el tubo de trasporte de los alimentos y dirige el bolo alimenticio hacia el estómago. Comienza en la laringofaringe, su longitud es de aproximadamente 25 cm y acaba desembocando en el estómago. Está constituido por músculo esquelético y músculo liso. En cada extremo de dicho tubo encontramos dos ensanchamientos.

El ensanchamiento superior se encarga de coordinar la trayectoria del alimento desde la faringe al esófago, mientras que el ensanchamiento inferior hace lo mismo, pero, desde el esófago al estómago. El primero adquiere el nombre de esfínter esofágico superior mientras que el segundo es nombrado como esfínter esofágico inferior.

La epiglotis se sitúa en la parte superior del esófago y es la encargada de cerrar la comunicación de la comida con la laringe, con la finalidad de que no pueda pasar al tracto respiratorio e impedir ahogamientos.

Estómago

Es el epicentro de la digestión. Tiene aproximadamente unos 20 centímetros y una forma peculiar de “J” para llevar a cabo sus funciones. Las paredes del estómago están hechas de músculo y tienen mucosa. Este órgano puede llegar a almacenar hasta 1 litro de comida dentro de él. Las pardes del estómago también tienen glándulas gástricas con células que producen jugo gástrico, formado por enzimas digestivas y ácido clorhídrico que descomponen los alimentos.

La fisiología del estómago emite contracciones llamados movimientos peristálticos, y en este caso, ondas de mezcla. Estas ondas actúan con un intervalo de 15 y 25 segundos mezclan el alimento y reduciéndolo de sólido a líquido. El resultado de este proceso es el alimento licuado que pasa a llamarse quino. En esta parte del proceso se abre el esfínter pilórico y permite el paso del quimo hacia el intestino delgado.

Páncreas

El páncreas juega un papel muy importante en la digestión química. Es uno de los órganos accesorios que ayudan al intestino delgado a hacer este proceso químico a través de la fabricación de enzimas digestivas.

Entre las más necesarias y destacadas de estas enzimas se encuentra la tripsina para sintetizar las proteínas de los alimentos. También produce lipasa para la descomposición de las grasas y amilasa que se encarga de la digestión de los hidratos de carbono. Todas estas enzimas contribuyen a posibilitar absorción de los nutrientes.

Hígado y vesícula biliar

El hígado es otro de los órganos que, gracias a él, el proceso de absorción se puede llevar a cabo. Este órgano vierte en el intestino delgado la bilis producida por la vesícula biliar lo que hace que se puedan sintetizar las grasas. El hígado también se encarga de hacer el metabolismo de los azúcares, proteínas y lípidos.

El hígado por su gran carga a nivel metabólico en el proceso digestivo es llamado “el maestro de la digestión”.

Intestino delgado

intestino delgado

El intestino delgado es el órgano donde tiene lugar la mezcla de jugos antes mencionados y gracias a ellos se puede producir el proceso de absorción de nutrientes. Tiene una forma alargada aunque plegada y esto es así, precisamente, para garantizar que los nutrientes son absorbidos y pasan a la sangre. Se divide en: duodeno, yeyuno e íleon. Las paredes del intestino delgado tienen varios tipos de células.

Entre estos tipos se encuentran las absortivas, encargadas de este proceso de absorción de sustancias del quimo. En el intestino delgado tienen principalmente lugar dos funciones: la primera es la absorción de nutrientes y agua del quimo e incorporarlos al corriente sanguíneo, la segunda es que las sustancias no aprovechables sigan su camino hacia el intestino grueso, gracias a los movimientos de peristalsis.

Intestino grueso

En el intestino grueso se completa el proceso de absorción. Está formado por 4 partes diferenciadas: ciego, colon, recto y conducto anal. Se produce también un proceso muy importante y es el de la conversión de proteínas en aminoácidos (descomposición de proteínas en unidades más simples) y se producen vitaminas del complejo B y K.

El quimo tras haber perdido las sustancias aprovechables se va trasformando en lo que llamamos heces que sigue a través de los movimientos peristálticos su camino hacia el recto.

Recto

El último extremo del intestino grueso. A partir de aquí las sustancias no aprovechables salen del cuerpo. El recto cierra el proceso de la digestión con la defecación comunicando el intestino grueso con el ano.

Te dejamos un vídeo interactivo en el que se muestra información sobre las partes del sistema digestivo.