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Hormonas / Progesterona

Progesterona

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¿Qué es la Progesterona?

La progesterona es una hormona esteroide del grupo de los progestágenos que se produce en el cuerpo lúteo ovárico, la placenta, las glándulas suprarrenales y el hígado. Aparece después de la primera menstruación y es una de las hormonas más importantes del sexo femenino.

Funciones de la Progesterona

Está relacionada con el desarrollo de los caracteres sexuales secundarios en la pubertad, la sexualidad y el embarazo. Entre otras funciones, también previene el colesterol e influye sobre el sistema nervioso, tanto central como periférico, motivo por el cual se la considera un neuroesteroide activo. Entre sus objetivos encontramos el útero, la vagina, las mamas, el cerebro y los huesos.

En los hombres, la progesterona se produce en los testículos y las glándulas suprarrenales, aunque en una cantidad mucho menor que en las mujeres.

Ciclo menstrual

La progesterona se produce sobre todo durante la segunda parte del ciclo menstrual, tras la ovulación. En ese momento frena los cambios en el endometrio producidos por los estrógenos y lo prepara para la implantación del embrión. Además, mantiene sujeto el endometrio al útero.

El cuerpo lúteo, que es desde donde se segrega esta hormona, trabaja durante unos 10 días antes de degradarse (si no hay embrión). Cuando se degrada, desciende el nivel de progesterona. Es por eso que el endometrio se desprende, provocando la menstruación. Si se ha producido el embarazo, el cuerpo lúteo seguirá trabajando para segregar progesterona todavía durante varias semanas.

Otro órgano receptor son las mamas, que aumentan de tamaño al actuar la hormona sobre las glándulas mamarias.
La progesterona también ayuda a regular la mucosidad del aparato reproductor femenino. Además, juega un papel importante en el síndrome premenstrual y la depresión posparto, que se explica más adelante.

Embarazo

embrión

Antes de la implantación del embrión, la progesterona se produce en el cuerpo lúteo. Este seguirá trabajando durante las diez primeras semanas de embarazo, pero, pasado ese tiempo, la hormona empezará a producirse en la placenta, por lo que el cuerpo lúteo se irá degradando.

Entre las funciones de la progesterona durante el embarazo está suprimir el sistema inmunológico para que no rechace al feto, aumentar el tamaño de las mamas para prepararlas para la lactancia y actuar sobre el útero para que mantenga las condiciones óptimas para el feto. También contribuye a regular la mucosa uterina.

Los niveles de progesterona en una mujer embarazada son aproximadamente diez veces mayores que en una mujer no embarazada. Al final del embarazo los niveles de progesterona descienden, lo cual probablemente contribuya a desencadenar el parto.

Menopausia

La menopausia es el cese permanente de la menstruación. Tiene lugar en torno a los 45-55 años. Sucede por la degradación progresiva de los ovarios, unos órganos que envejecen más deprisa que los demás. Esta degradación empeora la calidad de los óvulos y va reduciendo los niveles de algunas hormonas, entre ellas, la progesterona.

Su descenso altera el equilibrio hormonal del individuo, provocando los síntomas de la menopausia: osteoporosis, fatiga, variación de peso, cambios en el sistema reproductor y en el comportamiento sexual, hiperplasia endometrial, etc. Para aliviar los síntomas y mantener en la medida de lo posible la salud de la mujer, se utilizan fármacos de reemplazo hormonal, entre ellos, de la progesterona.

Influencia en el sistema nervioso

La progesterona tiene muchos efectos sobre el sistema nervioso central, desde ayudar al funcionamiento de las sinapsis hasta regular el estrés. También interviene en la diferenciación sexual del sistema nervioso central, el comportamiento reproductivo y la conducta maternal. Además, cumple una función anestésica, analgésica, antidepresiva y ansiolítica.

Es por eso que se dan fenómenos como la depresión posparto o la tensión premenstrual: un cambio brusco en el nivel de progesterona produce estados transitorios de ansiedad y depresión, acompañados y/o agravados por otros síntomas como la cefalea o la fatiga. Estas alteraciones del estado de ánimo se dan sobre todo en la fase lútea del ciclo menstrual, después del parto y en la menopausia, y se ha demostrado que un tratamiento con progesterona es eficaz para aliviar la depresión en estos casos.

La influencia de esta hormona sobre el estado de ánimo y sus variaciones hacen a las mujeres más vulnerables a sufrir determinados trastornos: entre el 10 y el 25% de las mujeres sufre depresión mayor frente al 5-12% de los hombres, y en torno al 10-15% de las mujeres sufre depresión posparto.

Te dejamos un vídeo interactivo en el que se muestra información sobre la Progesterona.