Sobre este artículo:

Astrágalo

El astrágalo es un hueso singular, pues, a diferencia de la mayoría de los huesos, presenta una irrigación sanguínea que va en sentido retrógrado.
astragalo

 

¿Qué es el Astrágalo?

El astrágalo es uno de los muchos huesos que forman el esqueleto del pie. Se caracteriza por tener ser de tamaño corto y su porción superior es plana. Al unirse con los demás elementos del tarso, forman tanto la articulación astragalocalcánea como la astragaloescafoidea.

Elementos del astrágalo

Podemos visualizar 4 elementos diferentes que componen la anatomía de este hueso: la cabeza el cuello, la cresta y una serie de carillas, convirtiendo al astrágalo en un elemento importantísimo dentro del conjunto tarsiano.

Todas estas estructuras permiten que el pie pueda realizar todos sus movimientos, habilitando al ser humano para la realización de sus actividades diarias.

Su ubicación se encuentra en la parte trasera del pie, siendo parte del conjunto del tarso. El origen etimológico de su nombre proviene tanto del latín como del griego y comparten el mismo significado, siendo “Astragalus” traducido como huesecillo o vertebra.

Ubicamos el astrágalo en la parte final del pie, también conocida como parte distal, conformando el tarso junto al calcáneo y al escafoides.

Articulación del astrágalo

articulación del astrágalo

Este se articula con la tibia y el peroné en la articulación tibiotarsiana, permitiendo al ser humano caminar o levantarse y dándole a esa zona la posibilidad de realizar movimientos de flexión, extensión, eversión o inversión en el tobillo, así como soportar el peso del cuerpo o permitir a este mantenerse en equilibrio a la hora de desplazarse.

La zona de astrágalo está expuesta principalmente a esguinces ocasionados por golpes al realizar alguna actividad repetitiva e intensa. Entre otras de las lesiones que pueden surgir en la zona, encontramos fracturas y ostretoconditis.

Te dejamos un vídeo interactivo en el que se muestra información sobre el astrágalo.